• Adelina Sívori

El Multitasking y la búsqueda de distracciones

Somos conscientes de la manera en que vivimos nuestros días? A qué ritmo vamos? Para qué?

 


Suelo repetir (es decir, lo van a leer mucho..) que mis hijos son mis Grandes Maestros, me enseñan todo lo que me hace falta aprender y practicar. Entre otras cosas me muestran:

el arte de la contemplación (mirar la lluvia, mirar el cielo! Sin más),

el arte de la escucha (hay que ver cómo se prestan atención cuando hablan entre ellos),

el arte de no hacer mucho y que no importe mucho,

el arte de lavarse las manos lentamente mirando cómo el agua cae sobre sus dedos.. llevándose consigo la espumita del jabón,

el arte de la observación despojada, observación de niños, sin prejuicios, sin pasado, sin futuro, sin historias…..

.-.

Me enseñan el arte de la atención plena.

.-.















 

Pero vivimos apuradas, no? Sobre todo las mujeres? esto del “multitasking”….

Es que llevamos con


nosotras nuestros grandes roles!, No hay persona que no nos necesite!!! Además… tenemos nuestros grandes títulos! Somos universitarias, certificadas en esto, en lo otro…… pero el título más importante es: somos… PMO, si, nuestro título es P…M…O….

Personas Muy Ocupadas !... Sí señora, eso somos.



Como si eso fuera un título de honor… no?


Y no me detengo a enumerar la infinita lista de quehaceres que sacamos de la galera (porque de verdad, puede ser infinita).

-.-


Pero hay otra cara (igual de preocupante) de todo esto:

Cuántas tareas iniciamos y dejamos inconclusas porque apareció una “distracción” o una nueva tarea supuestamente mas importante en nuestro camino? Cuántas pausas hacemos en el día? Pausas genuinas, buscadas, reales…

Qué pasaría si nos quedáramos quietas? Aún más profundamente ……. Qué nos aporta la hiperactividad?

Qué escucharíamos si escucháramos el silencio, la lluvia, el sonido de las hojas al caer?....

.-.


Frenar, frenar no solo la mente, frenar el cuerpo, observar. Callarse, callar el pájaro carpintero que taladra el tronco de nuestro cerebro.

Cuántas se animan?



Te propongo un ejercicio: cuando sientas que el día te pasa por arriba, proponete conscientemente , hacer movimientos mas lentos, estés donde estés, solo movete más lentamente… probalo por un rato, y te daras cuenta que esa calma física, de a poco va subiendo a la mente.. (concepto de “bottom-up”, lo aprendí en #coachingsomatico)



Y qué pasa cuando frenamos, el cuerpo y la mente, y observamos?.... Observamos afuera.

Y sin querer, observamos adentro.


Y acá te pregunto..

Querés escuchar? Eso que escucharías en la quietud de la nada misma?


En este encuentro entre vos y yo te propongo sincerarte, hacia adentro, y pensar en eso que no querés ver, con lo que no querés lidiar.. eso que aparecería en esa quietud..


Para qué elijo seguir tapando eso que no quiero afrontar?


Te invito invitarte a vos misma, de vez en cuando, a sentarte en el piso, y mirar la lluvia, mejor dicho, sentir la lluvia –y lo que sea que ocurra dentro tuyo- con todos tus sentidos. Porque después…..lo que vea el sol, lo que salga, es lo que más rápido encontrará solución..



Charlemos para volver a tu centro y lograr gestionar eso de lo que querés distraerte :)


Namaste!

Adelina

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