• Adelina Sívori

Un bebé, lo corporal, y lo genuino en tu trabajo.

Actualizado: 5 mar 2021


Muchas veces caemos en la tentación de iniciar un negocio porque nos dijeron que es rentable, porque está de moda, porque es una costumbre familiar, o por lo que quieras que sea. Cualquier cosa que inicies, recordá cumplir una simple condición: que esté en profunda conexión con tu esencia, con tu ADN, con lo que sos.


Primer paso? Definir tus valores fundamentales.



Años atrás, inicié un proyecto -que venía anhelando con todas mis ganas-, lo inicié con toda mi pasión, todo mi empuje, mis ganas, tenia todo organizado, los servicios, los colaboradores, etc….


Todo marchaba bien, pero luego de un buen tiempo…. empecé a sentirme incómoda. Sí, incómoda. Todas las acciones que llevaba a cabo para ese negocio, me llenaban de ansiedad. Existen algunas hermosas ansiedades cuando se trata de algo nuevo que nos apasiona y que estamos por iniciar, por ejemplo. Y luego, están las otras ansiedades, esas sensaciones en el cuerpo, que te avisan que algo no está yendo del todo bien.. ansiedades que desembocan en falta de sueño, en estar irritable, estar a la defensiva …. era incomodidad, incomodidad corporal, incomodidad en el pecho, algo pasaba, no estaba SIENDO YO en ese lugar. Y repercutió en mis relaciones personales con miembros del equipo, no nos entendíamos, yo no podía comunicarme de manera sensata, y esto tenia consecuencias negativas en el negocio.. (posteriormente, al certificar como Coach Somática todo esto de las sensaciones corporales cobró sentido).


En fin, algo andaba mal…


No digo que mi personalidad sea una seda porque siempre suelo tener chispas que quieren prender (aunque ahora menos que antes, para mi sorpresa), pero estaba irritable, mucho.

Y llegó ese día, en el cual me senté, con el “juego” (lo pongo entre comillas porque asi lo llaman, pero es algo muy serio) del Valor de los Valores.

Analicé cada uno de ellos, vibré con ellos, y desemboqué en lo que concluí como mis 5 valores fundamentales en esa etapa.



Al tratar de evaluar la coherencia entre esos valores y lo que en ese momento estaba haciendo, me di cuenta de que estaba traicionando más de uno (hablo de mis valores!)… Empezando por las relaciones familiares...

Resulta que en ese momento yo tenía un bebe de pocos meses, y el negocio requería que yo esté hasta muy tarde fuera de casa. Entonces, solté algunos temas.


Leer atentamente: SOLTÉ, abrí las manos, dejé ir (mucha gente cree que delega, pero en realidad no suelta del todo..).


Renegocié también otros items… y me dediqué a honrar ese valor que esperaba mis acciones.


Muchas veces podemos ser INCOHERENTES con los valores que tenemos como fundamentales.


Que tu proyecto o negocio inicie o reinicie DE LA MANO CON TUS VALORES es lo más DURADERO que podés hacer. Que te represente a VOS fielmente, que vibres con el, y que te acompañe toda tu vida (o muchísimo tiempo, o hasta que lo vendas por millones), evolucionando juntos.


Alguna vez sentiste esas “feas ansiedades”? Alguna vez te preguntaste qué hago acá?


Te leo en comentarios o en aquí!

Ade


Pd. Si querés seguir explorando sobre mi y mis servicios, te invito a mi web (sí, mi blog y mi web son cosas separadas………)







0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo